El Palacio de los Hornillos, situado en Las Fraguas (municipio de Arenas de Iguña, Cantabria), está considerado uno de los conjuntos nobiliarios más característicos de la región. En un terreno de unas 60 hectáreas se encuentran dos edificios históricos, cuidados jardines, bosques y una serie de construcciones auxiliares, entre las que destacan una torre de vigilancia y una pequeña capilla dedicada a San Jorge, inspirada en los templos antiguos. El conjunto es de interés tanto arquitectónico como cultural, y se utiliza como escenario para excursiones y eventos privados.
¿En qué consiste el conjunto?

El complejo incluye dos palacios construidos en épocas diferentes y que reflejan dos tradiciones arquitectónicas. El primer palacio fue construido a finales del siglo XVIII por encargo de Rafaela Ortiz Miñó, duquesa de Siluerelo.
Se trata de una construcción compacta de mampostería y madera, típica de Cantabria en esa época. El edificio ha sido restaurado por sus actuales propietarios y hoy en día se utiliza para celebrar eventos, como bodas, reuniones corporativas y exposiciones.
El segundo palacio es la parte más conocida del complejo. Fue construido entre 1897 y 1904 según el proyecto del arquitecto inglés Ralph Selden Warnemuntra para Mariano Fernández de Enxestro, duque de Santo Mauro y jefe del palacio real de Alfonso XIII. La arquitectura es de estilo «pintoresco» inglés, basado en las tradiciones de la Inglaterra rural medieval. Este estilo se aprecia en la abundancia de tejados inclinados, elementos de ladrillo y la combinación de acabados de piedra y madera.
El palacio está situado en la parte superior del terreno, junto a un estanque artificial. Una escalera de piedra conecta el edificio con la parte inferior del parque. El interior está dividido en varias zonas: habitaciones con muros de piedra, edificios de servicio de ladrillo y establos. En el recinto también se conservan dos esculturas del siglo XVII de Gabriel de Pinedo, reconocidas como patrimonio cultural.
Qué se puede ver durante la visita

A pesar de que el palacio sigue siendo propiedad privada, en determinados periodos se organizan visitas guiadas por el recinto y el interior del palacio. Durante la visita, los turistas pueden ver:
- Fachadas históricas con una decoración típicamente inglesa.
- Jardines y bosques que ocupan casi la mitad del terreno, con cuidados prados, senderos y arboledas naturales.
- Una torre de vigilancia de tres niveles, construida como elemento decorativo para resaltar el ambiente histórico de la finca.
- La capilla de San Jorge, construida a semejanza de un templo antiguo, uno de los elementos más insólitos del complejo.
- Estanques artificiales, situados en diferentes niveles y conectados por escaleras y senderos.
- Edificios auxiliares, incluyendo establos y dependencias, construidos en un estilo arquitectónico uniforme.
El complejo también es conocido por ser el lugar donde se rodó la película de Alejandro Amenábar «Los otros», en la que el palacio fue el escenario principal. Esto atrae a más visitantes interesados en la historia del cine.
Qué hacer en los alrededores
La visita al Palacio de los Hornillos suele incluir un recorrido por el recinto y un paseo por el parque. Además, los turistas pueden:
- Pasear por los senderos forestales dentro de la finca.
- Visitar la capilla y los pequeños elementos arquitectónicos del complejo.
- Hacer fotos con el palacio inglés y el estanque como telón de fondo.
- Participar en una visita guiada, si se realiza el día de la visita.
Visitar los pueblos vecinos de Las Fraguas y Arenas de Iguña, donde se conserva la arquitectura tradicional cántabra.
Gastronomía insuperable en la región
La zona que rodea el Palacio de los Hornillos es conocida por su cocina local de calidad, centrada en los productos de la montaña cántabra y la costa. Los restaurantes de la zona sirven pescado fresco, platos elaborados con verduras locales y postres regionales muy populares.
Entre los platos principales que se recomienda probar se encuentran:
- El cocido montañés es un plato sustancioso elaborado con alubias, verduras de hoja verde y embutidos ahumados.
- Las rabas son anillas de calamar fritas, uno de los aperitivos más emblemáticos de Cantabria.
- Las anchoas de Santoña son anchoas de primera calidad que se producen en la región.
- Los sobaos pasiegos y la quesada pasiega son dulces tradicionales que se sirven a menudo en las cafeterías locales.
- Platos de merluza, anguila y mejillones, característicos de la cocina costera.
Cerca del palacio hay pequeños restaurantes familiares y tabernas donde se sirve precisamente esta cocina local. Muchos turistas destacan la combinación del menú tradicional con la presentación moderna de los platos, lo que hace que la parte gastronómica del viaje sea un elemento importante de la ruta.
Cuándo es mejor visitar el palacio
La mejor época es desde la primavera hasta principios del otoño, cuando el recinto está más cuidado y el tiempo permite pasar tiempo al aire libre. En invierno, el parque también está abierto, pero se reducen los programas de visitas guiadas.
Las temporadas más populares son:
- Primavera: por el florecimiento de los jardines.
- Verano: por el clima estable y la posibilidad de organizar actividades.
- Otoño: por las temperaturas agradables y la menor afluencia de turistas.
Cómo llegar
El Palacio de los Hornillos se encuentra cerca de la autopista CA-170, en la parte central de Cantabria. Los turistas suelen llegar en coche. El aparcamiento se encuentra a la entrada del recinto de la finca. El transporte público es limitado, por lo que lo mejor es ir en coche propio o en una excursión organizada.
