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Martes, 15 Noviembre 2011 08:59

Bosque de SECUOYAS

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Mágicas Secuoyas Mágicas Secuoyas Foto vista en medioambienteblog.blogspot

Un lugar mágico, evocador de otras latitudes, acondicionada hoy para disfrutarla en un fácil y gratificante paseo. Ideal para visitar en familia, donde el llamativo tamaño de los árboles contrastará graciosamente con los niños, aquí, más que nunca, pequeños duendes. La luz filtrada entre el follaje refulge contra la corteza color teja de las secuoyas y su textura recuerda a pelajes de animales lanudos. Están bien marcados y señalizados los senderos y se dispone de un pequeño aparcamiento a su vera. TourCantabria recomienda vívamente su visita, practica un turismo tranquilo entre estos sabios guardianes naturales, respétalos y enseña a hacerlo a quienes te acompañen.

La parcela, de 2,5 Has de superficie, está compuesta por 848 pies de Sequioa sempervirens y 25 pies de Pinus radiata. Se incluye en el paraje de Monte Las Navas, en el Monte Cabezón, nº2 del Catálogo de Montes de Utilidad Pública de Cantabria, perteneciente al municipio de Cabezón de la Sal, con acceso desde la carretera S-484 (Cabezón de la Sal-Comillas), sobre el trazado de la Autovía del Cantábrico.

Las secuoyas del Monte Cabezón se declaran Monumento Natural por Decreto 41/2003, por virtud de contener elementos y sistemas naturales sobresalientes.La singularidad que hace acreedor de especial protección a este bosquete de secuoyas radica en que se trata de una especie inhabitual en Cantabria, muy poco común formando masas en estado seminatural en España, capaz de alcanzar proporciones enormes y una gran longevidad.

La finalidad de la declaración como Monumento Natural reside en contribuir a la conservación de este particular ecosistema y sus valores paisajísticos en armonía con los usos, derechos y aprovechamientos agrarios tradicionales y con el desenvolvimiento de actividades educativas, científicas, turísticas o socioeconómicas compatibles con la protección del espacio.

La parcela de secuoyas del monte Cabezón se plantó en la segunda mitad de los años cuarenta del siglo pasado, su existencia responde a las circunstancias concretas de un período histórico marcado por la intención gubernamental, en el marco de la política autárquica del régimen franquista, de restringir al máximo la dependencia exterior, y los gastos que conlleva la factura de importaciones.Se eligen zonas cantábricas por la disponibilidad de terrenos y sus condiciones climáticas propicias.

En el año 1942 se constituyó el consorcio del monte Corona con el Patrimonio Forestal del Estado, dando comienzo al proceso de ordenación del mismo. Durante tres décadas la mayor parte de los terrenos de este monte, que incluían masas de frondosas y áreas de pastizal y matorral, fueron repoblados por especies foráneas, fundamentalmente Eucalyptus globulus y Pinus radiata y de forma experimental, a modo de ensayo y por tanto en parcelas mucho más reducidas, con roble americano (Quercus rubra), castaño japonés (Castanea crenata) o abeto de Douglas (Pseudotsuga menziezii). En ese contexto se plantan las secuoyas del monte Cabezón, que perviven hoy como reflejo de aquella política forestal, de aquel momento económico, y de aquella actividad experimental a la búsqueda de las especies madereras más adaptadas a las necesidades de producción industrial.

El nombre del género conmemora a Sequoiah, un indio cheroquee educado en Georgia que en el entresiglos del XVIII al XIX inventó un alfabeto para el dialecto de su tribu.

Se trata de un árbol muy robusto, de copa piramidal, que rebrota de raíz y en condiciones naturales supera con facilidad los cincuenta metros alcanzando con frecuencia el centenar. El tronco es derecho, muy grueso, de corteza oscura, esponjosa, profundamente fisurada, que puede alcanzar los cuarenta centímetros de espesor en los ejemplares añosos y se desprende en placas irregulares bajo las cuales aparecen otras nuevas de color rojizo. Las acículas, planas y de tono verde oscuro, se asemejan a las del tejo, y presentan como particularidad más notable dos bandas blanquecinas por el envés. Florecen al final del invierno para madurar las piñas, verdes primero y rojizas finalmente, en el otoño siguiente. Las flores masculinas son amarillas y las femeninas ovales y verdosas, de mayor tamaño.

La especie prefiere suelos frescos y profundos en ambientes húmedos con inviernos templados, pues aunque puede soportar fríos rigurosos se ve muy afectado por las heladas tardías. Es originaria del Pacífico de los Estados Unidos y se asocia en condiciones naturales con el pino de Oregón, arces y robles.Además del tamaño que alcanza, destaca su longevidad -puede superar el millar de años- y su rapidez de crecimiento, 1,80 metros/año entre los cuatro y los diez años de edad. Produce una madera fácil de trabajar, de buena calidad, ligera, no resinosa y de tono pardo rojizo (redwood es su nombre americano), muy apreciada tradicionalmente en la construcción y para la elaboración de traviesas de ferrocarril. En Europa, donde fue introducida en 1843, se cultiva como árbol de ornamento en parques y jardines.

Fuente Bioestrategia.org,  (+) info: Naturmendi

Vídeos del Bosque de Secuoyas; Visión poética,by La Furgoneta / Skate Allroad downhill, by:EdiciónPro

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TourCantabria

Redactor/Editor de Tourcantabria.com

Sitio Web: www.tourcantabria.com

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